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Artículos sobre fotografía analógica, cámaras de formato grande e información de laboratorio blanco y negro.

El formato en las cámaras fotográficas de película.

En el terreno de la fotografía profesional las cámaras digitales reemplazaron a las de película hace ya bastantes años y muchos fotógrafos no han tenido la experiencia de trabajar con ellas.  Sin embargo, en el campo artístico la fotografía fotoquímica es revalorizada por varias razones y particularmente, las cámaras de formato grande capaces de registrar imágenes de muy alta calidad.

Antes de comenzar una serie de artículos sobre la práctica con cámaras de gran formato, es adecuado explicar porqué razón existen cámaras que emplean distintos tamaños de película.

En la fotografía sobre película la superficie que ocupa la imagen es uno de los determinantes básicos de su calidad. La imagen está formada por pequeñas partículas muy próximas entre si, para ampliar la imagen y obtener una de mayor tamaño el negativo se proyecta sobre el papel al tamaño que se desea obtener, por tanto cada partícula se separa de las que la rodean. El espacio entre una y otra no contiene información de la imagen, así es que cuanto más se amplía mayor será la pérdida de definición y contraste, podemos decir que a mayor ampliación, menor calidad.  Por tanto las cámaras que emplean películas más grandes producen imágenes de mayor calidad que las de formato menor, ya que para llegar a un determinado tamaño final deben ampliarse menos veces.  Se fabricaron muchos formatos de cámaras y películas, a través del tiempo hay tres grupos que han perdurado y se tornaron en los más empleados. 

Pequeño formato:

Las cámaras de pequeño formato usan películas de 35 mm. de ancho, creadas originalmente para cámaras de cine en las que cada fotograma mide 18×24 mm. Oskar Barnack, el diseñador de la primera Leica en 1924 fue quién decidió emplear esta película en cámaras fotográficas que hasta ese momento utilizaban películas más grandes, llevando la imagen a un cuadro de 24×36 mm.  (medida que se estandarizó luego en las cámaras digitales bajo el nombre de “full frame”).  

 Este formato fue un estándar en la fotografía de prensa, documental y de aficionados. De un rollo de 1.60 mts. se obtienen 36 fotografías. También cabe mencionar las cámaras de medio cuadro, que sobre la misma película de 35mm. proyectan una imagen de la mitad de tamaño, 18×24 mm. esto permite obtener 72 fotografías. 

Formato medio:

Las cámaras de formato medio utilizan película “120” que tiene 6 cm. de ancho. Distintas cámaras proyectan imágenes de aproximadamente 4.5, 6 , 7 o 9 cm. de largo sobre el ancho de 6 cm. del rollo. La película de “220” es igual de ancho pero del doble de largo, algunas cámaras permiten cargar tanto las de 120 como las las de 220, sin embargo los rollos de 220 nunca fueron fáciles de conseguir y menos ahora. Naturalmente como la película tiene el mismo largo las cámaras que proyectan imágenes más grandes registran menos cantidad de disparos. Un rollo de 120 permite tomar 16 fotografías con una cámara de 4.5×6 cm., 12 con una de 6×6, 10 con una de 6×7 y 8 con una de 6×9.  

Formato grande o gran formato

En las cámaras de placa se carga una hoja de película sobre la que se toma una sola fotografía, en vez de rollos en los que se registra una serie.  El formato más habitual es de 10×13 cm. o su equivalente 4×5″ en pulgadas. También existen cámaras de formatos aún más grandes, de 13×18 cm. (5×7″) y  20×25 cm. (8×10″) Más allá del tamaño de la película existen distintos tipos de cámaras que serán objeto del próximo artículo. 

Relación entre formato y ampliación

Como mencioné antes, la degradación en la calidad de la imagen es directamente proporcional a la ampliación, supongamos que tomaran fotografías con cámaras de distinto formato, empleando la misma película en su presentación adecuada a cada uno y cada negativo se ampliara 10 veces:

Con el negativo de:
  • 35 mm. (imagen de 2,4×3,6 cm) la copia sería de 24×36 cm.
  • 6×6 (imagen de 5.6×5.6 cm) la copia sería de 56×56 cm.
  • 6×7 (imagen de 5.6×7.2 cm) la copia sería de 56×72 cm
  • 6×9 (imagen de 5.6×8.4 cm) la copia sería de 56×84 cm.
  • 10×13 (imagen de 9×12 cm) la copia sería de 0.9×1,20 mts.
  • 12×18 (imagen de 11×17) la copia sería de 1,20×1,70 mts..
  • 20×25 (imagen de 19×24) la copia sería de 1,90×2,40 cm. 

En cuanto a la película todas tendrían la misma calidad porque la imagen se amplió 10 veces en cada caso, aunque según el formato el tamaño final es muy diferente. Si consderamos un negativo de 10×13 al ampliarlo 10 veces obtendremos una imagen de 90×120 cm. En cambio si la que fue  tomada con la cámara de 35 mm. se llevara al mismo tamaño deberíamos ampliarla algo más de 33 veces, con una pérdida grande de calidad.

Por supuesto que además del factor del tamaño de la imagen la calidad final de una fotografía va a estar determinada por un conjunto de factores: tamaño de la imagen, calidad del objetivo, calidad de la película y del revelado, precisión en la exposición, etc.

Mencioné los formatos de películas más estandarizados, pero sobre todo en cámaras antiguas podemos encontrar una variedad de tamaños muy amplia.

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