El formato en las cámaras fotográficas de película.

En el terreno de la fotografía profesional las cámaras digitales reemplazaron a las de película hace ya bastantes años, muchos fotógrafos no han tenido la experiencia de trabajar sobre película.  Sin embargo, en el campo artístico las cámaras de película son revalorizadas por varias razones. Particularmente, las cámaras de formato grande capaces de registrar imágenes de muy alta calidad.

Antes de comenzar una serie de artículos sobre la práctica con cámaras de gran formato, es adecuado explicar porqué razón existen cámaras que emplean distintos tamaños de película.

En la fotografía sobre película la superficie que ocupa la imagen es uno de los determinantes básicos de su calidad. La imagen está formada por pequeñas partículas muy próximas entre si, para ampliar la imagen y obtener una de mayor tamaño el negativo se proyecta sobre el papel al tamaño que se desea obtener, por tanto cada partícula se separa de las que la rodean. El espacio entre una y otra no contiene información de la imagen, así es que cuanto más se amplía mayor será la pérdida de definición y contraste, podemos decir que a mayor ampliación, menor calidad.  Por tanto las cámaras que emplean películas más grandes producen imágenes de mayor calidad que las de formato menor, ya que para llegar a un determinado tamaño final deben ampliarse menos veces.  Se fabricaron muchos formatos de cámaras y películas, a través del tiempo hay tres grupos que han perdurado y se tornaron en los más empleados. 

Pequeño formato:

Las cámaras de pequeño formato usan películas de 35 mm. de ancho, creadas originalmente para cámaras de cine en las que cada fotograma mide 18×24 mm. Oskar Barnack, el diseñador de la primera Leica en 1924 fue quién decidió emplear esta película en cámaras fotográficas que hasta ese momento utilizaban películas más grandes, llevando la imagen a un cuadro de 24×36 mm.  (medida que se estandarizó luego en las cámaras digitales bajo el nombre de “full frame”).  

 Este formato fue un estándar en la fotografía de prensa, documental y de aficionados. De un rollo de 1.60 mts. se obtienen 36 fotografías. También cabe mencionar las cámaras de medio cuadro, que sobre la misma película de 35mm. proyectan una imagen de la mitad de tamaño, 18×24 mm. esto permite obtener 72 fotografías. 

Formato medio:

Las cámaras de formato medio utilizan película “120” que tiene 6 cm. de ancho. Distintas cámaras proyectan imágenes de aproximadamente 4.5, 6 , 7 o 9 cm. de largo sobre el ancho de 6 cm. del rollo. La película de “220” es igual de ancho pero del doble de largo, algunas cámaras permiten cargar tanto las de 120 como las las de 220, sin embargo los rollos de 220 nunca fueron fáciles de conseguir y menos ahora. Naturalmente como la película tiene el mismo largo las cámaras que proyectan imágenes más grandes registran menos cantidad de disparos. Un rollo de 120 permite tomar 16 fotografías con una cámara de 4.5×6 cm., 12 con una de 6×6, 10 con una de 6×7 y 8 con una de 6×9.  

Formato grande o gran formato

En las cámaras de placa se carga una hoja de película sobre la que se toma una sola fotografía, en vez de rollos en los que se registra una serie.  El formato más habitual es de 10×13 cm. o su equivalente 4×5″ en pulgadas. También existen cámaras de formatos aún más grandes, de 13×18 cm. (5×7″) y  20×25 cm. (8×10″) Más allá del tamaño de la película existen distintos tipos de cámaras que serán objeto del próximo artículo. 

Relación entre formato y ampliación

Como mencioné antes, la degradación en la calidad de la imagen es directamente proporcional a la ampliación, supongamos que tomaran fotografías con cámaras de distinto formato, empleando la misma película en su presentación adecuada a cada uno y cada negativo se ampliara 10 veces:

Con el negativo de:
  • 35 mm. (imagen de 2,4×3,6 cm) la copia sería de 24×36 cm.
  • 6×6 (imagen de 5.6×5.6 cm) la copia sería de 56×56 cm.
  • 6×7 (imagen de 5.6×7.2 cm) la copia sería de 56×72 cm
  • 6×9 (imagen de 5.6×8.4 cm) la copia sería de 56×84 cm.
  • 10×13 (imagen de 9×12 cm) la copia sería de 0.9×1,20 mts.
  • 12×18 (imagen de 11×17) la copia sería de 1,20×1,70 mts..
  • 20×25 (imagen de 19×24) la copia sería de 1,90×2,40 cm. 

En cuanto a la película todas tendrían la misma calidad porque la imagen se amplió 10 veces en cada caso, aunque según el formato el tamaño final es muy diferente. Si consderamos un negativo de 10×13 al ampliarlo 10 veces obtendremos una imagen de 90×120 cm. En cambio si la que fue  tomada con la cámara de 35 mm. se llevara al mismo tamaño deberíamos ampliarla algo más de 33 veces, con una pérdida grande de calidad.

Por supuesto que además del factor del tamaño de la imagen la calidad final de una fotografía va a estar determinada por un conjunto de factores: tamaño de la imagen, calidad del objetivo, calidad de la película y del revelado, precisión en la exposición, etc.

Mencioné los formatos de películas más estandarizados, pero sobre todo en cámaras antiguas podemos encontrar una variedad de tamaños muy amplia.

La Kodak Autographic y el libro “Cómo hacer Buenas Fotografías”

La Kodak Autographic,  fue fabricada entre 1914 y 1932. Esta cámara empleaba rollos de 120 (también hubo otros formatos) entre la película y el papel de protección a la luz las películas Autographic llevaban fino papel carbónico y a través de una abertura en el respaldo de la cámara se podían realizar anotaciones con un lápiz metálico que luego al revelar quedaban impresas en el borde del negativo, un auténtico “data/back” diseñado y construído a partir de 1914..!

El libro “Cómo Hacer Buenas Fotografías” editado por Eastman Kodak Company me llegó hace tiempo, no tiene fecha de impresión, esta es la tercera edición, en español, y está impresa en Rochester, calculo que entre la década del 20 y el 30.

Está dirigido a aficionados a la fotografía de aquella época, es interesante porque combina un catálogo de productos Eastman de los que hace publicidad, con un manual de técnica fotográfica, artículos bien desarrollados de buena profundidad, con fundamentos de física, explicaciones sobre la proyección de la imagen, la ley del cuadrado inverso, conocimientos que superan por lejos el simple hecho de fotografiar. Es un libro y catálogo que respeta mucho al usuario.

En el libro también promocionan las “Hojas de llamarada Eastman” impregnadas en magnesio e indica su n° guía para exponer correctamente, tardaban 1 segundo en quemarse completamente.

Pero cuando era necesaria una potencia mayor, recomendaban los cartuchos Eastman, aquí una parte interesante del texto:

Siempre me resultó muy simpático imaginar un la cara de un grupo de personas que van a ser fotografiadas y ven al fotógrafo encender la mecha de un cartucho con una varilla de 60 cm. de largo y volviendo el rostro al lado contrario. Deberían verse bastante asustados, no?

Una Producción extraterrestre

Producción realizada con estudiantes de la Escuela Argentina de Fotografía.

Mediante actividades grupales definimos el proyecto:  producir una imagen de carácter cinematográfico apelando a los clichés del imaginario común.  La idea del extraterrestre, los agentes de la CIA o algo semejante, el Area 51, y todas esas imágenes vagas incorporadas no sabemos cuándo, a través de películas, historietas, novelas, constituyen un imaginario, una colección de sentidos que es interesante explorar.

Estudiamos las posibilidades de realización y las necesidades de producción, las locaciones posibles, vestuario, la realización de la máscara, el vehículo, una máquina de humo.  Por otro lado lo directamente fotográfico, cámara, objetivos,  accesorios y lo necesario para resolver la iluminación de una fotografía nocturna en exterior. Se dividieron las tareas teniendo en cuenta la división de áreas de trabajo que se emplearía en una producción comercial y también según quienes tenían la posibilidad concreta de resolver cada tema, incluyendo la provisión de alimentos para todo el grupo durante la jornada y el transporte.

La iluminación de realizó con un flash de estudio de 1200 W/S como luz de base y varios flashes portátiles creando el carácter de la escena, sincronizados por radio y fotocélulas, puede verse el esquema de iluminación en la galería. En la misma galería se pueden ver fotos de registro de distintas etapas y momentos de la producción. (Están algo desordenadas las fotos, tengo un problema con la configuración gráfica del blog, veremos cuando llego a resolverlo)

La realización de la máscara corrió por cuenta de Laura Tignino Make Up, a quien agradecemos especialmente su ayuda, buena disposición y excelente trabajo en muy poco tiempo.

Participantes: Ana Pareta, Ximena Labrin, Mercedes Tuci, Julieta Recalcatti, Facundo Pérez Taboada, Carlos Beto Fernández Blanco, Esteban Rodríguez, Gimena González, Josefina Tillan, Lucas Lázzari, Germán Goya, Matías Alvarez Diez, Marco Bufano y Florencia Paolella.

Docente Carlos Fumagalli.

Prometh, importador de flashes y equipos fotográficos colaboró con el préstamo de una unidad de flash de 1200 W/S  por el que va nuestro especial agradecimiento.

También va el agradecimiento para la Peña Los Matacos Robles, la locación donde realizamos la producción, que nos brindaron su muy lindo predio y comodidades de parrilla en Paraba Robles a pocos kilómetros de Buenos Aires.

 

 

 

 

 

Fotómetros integrados a la cámara, historia y modos de medición actuales.

Ya desde hace muchos años las cámaras tienen un fotómetro incorporado para determinar la exposición, que evolucionó hasta llegar a las versiones actuales, en las que es estándar la medición TTL con diferentes métodos de evaluación de la escena. Para comprender los modos de medición actuales es interesante observar ese proceso evolutivo.

Antes de leer este artículo es conveniente haber leído los anteriores Fotómetros y medición de luz y Conceptos básicos sobre Medición de luz 

Una reseña histórica

La incorporación de exposímetros a las cámaras fotográficas fue muy próxima a la aparición de los primeros fotómetros de mano.

Probablemente la primer cámara con fotómetro incorporado haya sido la Contaflex 35 TLR de 1935, una reflex de dos objetivos y formato 6×6, mientras que la primera de 35 mm con fotómetro incorporado fue la Contax III de 1936. Ambas fabricadas por Zeiss Ikon AG y por supuesto con fotómetros de selenio, la tecnología disponible en esa época. Si bien esto significaba una mejora importante en el camino de facilitar la obtención de buenas fotografías, el amplio ángulo de medición de estos fotómetros causaba dificultades para interpretar la lectura de la escena.

En 1936 la compañía Ihagee, había presentado la Kine Exacta, la primer cámara reflex de 35 mm. y casi simultáneamente se presentó la rusa Cnopm. La primera reflex con pentaprisma fue la Contax S, cuyo diseño original databa de 1930, pero que fue fabricada después de la guerra en 1949 y presentó problemas mecánicos. Para la misma época se presentaron la Rectaflex de origen italiano y la Alpa Reflex suiza. En 1939 Karl Nüchterlein diseñador y mecánico de Ihagee había patentado un diseño de fotómetro TTL, (sigla de Through The Lens) es decir la medición de luz a través del objetivo, para perfeccionar el diseño de la Kine Exacta. Sin embargo la guerra paralizó estos avances, la patente del sistema TTL quedó en manos americanas, y la primer cámara con fotómetro TTL solo se produciría muchos años después, en 1962: la Topcon RE Super

Durante los primeros años de los 60´se generaliza el empleo de las cámaras reflex, y las marcas japonesas van superando en el mercado a las alemanas. Aparecen en esos años las reflex Asahi Pentax de 1957, la Nikon F en 1959, ambas sin fotómetro en su versión inicial, la Minolta SR 7 de 1962 fue la primera en incorporar un fotómetro de CDS pero no a través del lente, la ya mencionada Topcon RE Super, la Asahi Pentax Spotmatic en 1964 ahora si con fotómetro incorporado. La Canonflex de 1959 no logró éxito comercial.

Nikon incorpora el fotómetro en el pentaprisma intercambiable del sistema F, el Photomic  en 1962 pero la versión TTL del Photomic recién llegará en 1966 con medición homogénea en toda la pantalla, y con medición ponderada al centro en 1968. Estos visores intercambiables pueden acoplarse al cuerpo base de Nikon F, es un sistema modular.

Naturalmente los primeros fotómetros integrados a mediados de la década del 30´fueron de selenio, ya que los de CDS aparecieron a comienzos de los 60´, coincidiendo con la popularización de las cámaras reflex. En principio cuando hablamos de un fotómetro integrado nos referimos a medición de luz reflejada, si bien existieron algunos accesorios que permitieron la medición de luz incidente desde la cámara. Al medir luz reflejada, el ángulo de medición del fotómetro es muy importante ya que determina sobre qué parte de la escena se realiza la medición, en los fotómetros de selenio que tienen un ángulo muy amplio

esto representa un inconveniente ya que se torna difícil interpretar esa medición en muchas situaciones, por ejemplo en un paisaje el área de cielo muy luminoso hará que el fotómetro tienda a producir una subexposición, en definitiva requiere por parte del fotógrafo un mayor grado de conocimiento e intuición y aun así en algunas situaciones se obtendrán resultados inesperados.

Al incorporar los fotómetros de CDS se produce una mejora en este tema, ya que al tener un ángulo de medición más cerrado, de aproximadamente de 30°, son menos las situaciones conflictivas y también hay más posibilidades de evaluar mejor sobre qué parte de la escena se realiza la medición.

Sin embargo el problema subsiste ya que no estamos midiendo exactamente lo que “ve” el lente sino algo aproximado.

La medición TTL

El problema se resuelve definitivamente al incorporar el sistema TTL, que mide a través del objetivo.  En este caso la medición se realiza verdaderamente sobre la escena a fotografiar y ya no sobre una aproximación más o menos afortunada.  Por otra parte si se coloca un filtro sobre el objetivo la pérdida de luz causada por el factor del filtro va a ser medida por el fotómetro y el incremento necesario en la exposición se realizará automáticamente. Lo mismo ocurrirá al emplear un sistema de aproximación, por ejemplo la merma de luz que implica el empleo de un fuelle o un tubo de aproximación se reflejará en el valor de exposición sin necesidad de calcular esa pérdida, como si habría que hacerlo con un fotómetro no TTL.

Sin embargo, aún en las cámaras con medición TTL hay distintos modos de medición que fueron mejorando su facilidad de uso y precisión como resultado de un proceso evolutivo.

Los modos de medición: 

Homogénea sobre toda la superficie de la imagen: 

Es el modo en que funcionaron los primeros fotómetros TTL, si bien presenta las ya mencionadas ventajas respecto a la medición “por fuera” del lente, la evaluación del contraste de la escena sigue resultando compleja. Con objetivos gran angulares en escenas que no reflejen la luz de un modo homogéneo, como el ejemplo ya mencionado de paisajes con un área grande de cielo, o aun con distancias focales más largas, una bailarina con malla blanca ocupando una pequeña parte de la imagen sobre el amplio fondo negro de un escenario, presentarán dificultades a la hora de determinar el valor de exposición, emplear el valor que indique el fotómetro directamente en muchos casos conducirá a resultados poco afortunados.

Medición ponderada al centro: desarrollado en 1968, estándar en las cámaras actuales

Las dificultades para interpretar la medición homogénea llevaron a Nikon a presentar en 1968 un nuevo modo de medición, en el que el área central de la imagen tiene preponderancia sobre el resultado total. En la pantalla de enfoque se observa un círculo marcado con una delgada línea negra, en ese círculo se concentra el 60% de la medición, en el resto del cuadro se distribuye el 40 % restante.

Esto funcionará como un modo de compensar las diferencias de iluminación en la escena. Por supuesto que también requiere la interpretación del fotógrafo, pero es más fácil obtener resultados consistentes. Es un sistema bastante intuitivo que demanda prueba y error, pero una vez que se le toma la mano es muy preciso y confiable. En general se ubicarán en ese círculo en los valores medios de la escena, eventualmente incluyendo un área menor de las partes muy brillantes o muy oscuras, y si es necesario luego se reencuadrará la composición en el momento del disparo, después de haber establecido el valor de exposición. Los porcentajes de concentración y el tamaño del área central varían entre marcas y modelos, en términos generales este sistema resultó tan eficiente que aún hoy sigue siendo uno de los modos incorporados en las reflex actuales de todas las marcas. Para entrar en detalles hay que consultar el manual de cada cámara y ver las características específicas de cada una, esta descripción corresponde a lo que resulta común a todas. Es un sistema rápido e intuitivo que ofrece un equilibrio entre la rapidez de uso y un buen control del resultado. Muchas Nikon muestran el área de concentración de la medición y especifican el porcentaje de concentración. Otras marcas emplean un sistema semejante pero no muestran el área de concentración y entonces no se sabe a ciencia cierta en qué área se concentra la medición, esto puede resultar en un proceso de prueba y error diferente pero al fin el sistema sigue resultando funcional. En las Nikon actuales se puede variar el tamaño del círculo en el que se concentra la medición en 13, 8 o 6 mm. pero ya no muestran el área correspondiente en el visor y tampoco está especificado el porcentaje de concentración. Personalmente lamento que los manuales no brinden más que descripciones generales poco precisas, y no es fácil conseguir información detallada.

Mi agradecimiento a Enrique López de la excelente página Camaracoleccion.es, por su respuesta a mi consulta y por toda la información que obtuve de allí, en particular los artículos sobre la historia de Exacta, la presentación del Photomic, la NIkon FA y la evolución de las cámaras en general.

Medición matricial o evaluativa:

La medición matricial fue presentada  por Nikon en el modelo FA, que sale al mercado en 1983  la escena es dividida en zonas y se realiza una medición independiente de cada una, esa información luego es procesada mediante software de un modo bastante más complejo que un simple promedio. La cantidad de segmentos o zonas que se miden varían por marcas y modelos, cada una ha desarrollado su propia tecnología y software. La FA contemplaba 5 zonas diferenciadas. Este sistema inicial se ha desarrollado enormemente.

Actualmente Nikon emplea sistemas de 2.016 zonas en la serie D7000 y D610 y de 91.000 pixeles de medición en las D750 y superiores, y tiene en cuenta la composición de color y la distancia a distintos planos de la escena. El sistema equivalente de cada marca recibe diferentes nombres, el Evaluativo en Canon emplea 63 zonas en las 5D y 6D Mark II y 150.000 píxeles en la 7D II.

El sistema matricial automatiza  totalmente la medición de luz, evitando que el fotógrafo deba evaluar la escena y realizar cálculos o compensaciones. Es el modo de medición más rápido y por tanto el más adecuado para las situaciones en que la captura instantánea resulte ser lo más valioso para esa imagen. En prensa, fotografía callejera, deportes, fotografía de fauna, muchas veces será el modo más adecuado. En general los resultados son muy buenos pero el fotógrafo está cediendo el control de la exposición al software de la cámara, sin ninguna participación en la valoración del contraste y sin poder priorizar una parte de la escena sobre otra según su nivel de luminosidad, al elegir el modo matricial confiamos totalmente estas decisiones al software de la cámara. En pocas palabras, es recomendable cuando la captura inmediata de lo que ocurre es más importante que las sutilezas de diseño en la imagen.

Medición puntual:

La medición puntual aparece con la Topcon Unirex de 1969, que ofrece la medición de luz en el área de enfoque de microprismas.

Gradualmente se incorpora en diferentes marcas y modelos y en la actualidad es un estándar en casi todas las reflex. Si bien las particularidades hay que buscarlas en el manual de cada cámara siempre estamos hablando de el 100% de la medición en un área muy pequeña del visor, así es que esta medición resulta muy semejante a la de un fotómetro puntual de mano. Algunas cámaras tienen un punto de medición central fijo y en muchas el área de medición coincide con el punto de enfoque activo, y puede por tanto desplazarse sin modificar el encuadre. Concentrar el 100% de la medición en un área pequeña permite realizar mediciones parciales y establecer cómo se reproducirán distintas áreas de la imagen. En general debe considerarse que el valor indicado será el adecuado para reproducir esa zona con la luminosidad correspondiente al gris medio, así es que sobre ese valor deberán efectuarse las compensaciones que resulten necesarias. Además de la Puntual las Canon actuales presentan una variante de este modo, la medición Parcial, igual que la puntual pero con un área de medición mayor, si bien en esa área se concentra toda la medición. Más allá de la utilidad de establecer la exposición para un área pequeña, debe considerarse la medición puntual como un instrumento para conocer las diferencias de contraste y prever si el rango dinámico de la cámara es capaz de reproducir con detalle la totalidad de la escena.  Esto permitirá adecuar la iluminación cuando resulte posible, y en el caso de no poder modificar la iluminación decidir qué parte privilegiar y qué parte sacrificar, o a veces asegurarse de que determinada zona intencionalmente no registre detalle sea en las luces o en las sombras. En estos términos la medición puntual es un herramienta de diseño, ya no solamente un instrumento para determinar la exposición general.

Un resumen de los modos de medición actuales:

  • La medición matricial o evaluativa automatiza la evaluación de la escena, evita que el fotógrafo deba tomar decisiones sobre la exposición. Es el modo adecuado para las fotos en las que la instantaneidad es más importante que el control del contraste.
  • La medición ponderada al centro, o central, permite un control intuitivo rápido y previsible a la vez. Requiere un proceso de prueba y error hasta conocerlo, es adecuado cuando quiero fotografiar rápidamente pero sin perder totalmente el poder de decisión como en la medición matricial.
  • Medición puntual es el método que brinda mayor información y permite tomar decisiones para estructurar la iluminación y decidir como se reproducirán diferentes áreas de la imagen. Requiere mayor conocimiento y tiempo para evaluar la escena. Adecuado para paisajes, arquitectura y cuando la estética sea el valor principal de la fotografía y la reproducción de luces y sombras determinante.®Carlos Fumagalli

 

 

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Ofelia: producción en exterior de estudiantes de la EAF

Produción realizada por estudiantes de la Escuela Argentina de Fotografía, participantes: Lara Blugerman, Ángela Fontana, Catalina Manassi, Micaela Manso,  Rocío Merlo, Mercedes Rodríguez Lima, Nicole Beznosko. Docente Carlos Fumagalli.

Fue un día de lluvia y aunque esto causó incomodidad y dudas simplificó la  iluminación, en un día de sol hubiese sido necesario emplear difusores grandes. La luz fue natural sin intervención. Muchas gracias a Lara Blugerman por su participación como modelo y por brindarnos su casa.

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Para qué sirve Adobe Lightroom

Próximo Taller de Lightroom 2017: Martes 11, Miércoles 12 y jueves 14 de Julio, de 19 a 22 hs.

A raíz del próximo Taller de Lightroom me están consultando para qué sirve exactamente este programa, aquí va:

Lightroom es un programa de gestión del flujo del trabajo fotográfico. Incluye diferentes módulos que abarcan las etapas necesarias de clasificación y tratamiento de imagen desde la toma digital hasta su uso final.Algunos de estos módulos son semejantes a programas que posiblemente ya conozcas, por ejemplo, el área de clasificación de las imágenes es muy semejante a Bridge, para un fotógrafo Lightroom reemplaza a Bridge con ventajas importantes.

Lightroom incluye el editor de formato raw Camera Raw, el mismo que se utiliza en Photoshop con una interfaz diferente, pueden emplearse pinceles y máscaras.

Para fotografías directas cuando lo que se busca es realizar ajustes de imagen, aclarar u oscurecer una zona, ajustar el equilibrio de color, enfoque, etc. no será necesario abrir la imagen en Photoshop, cuando se requiera trabajar en capas y realizar retoques complejos, Lightroom no reemplaza a Photoshop.

La característica propia de Lightroom es que es una base de datos.

Esto permite la organización y administración de archivos a partir de una criterio lógico ordenado, se evita la duplicación de archivos innecesaria, y posibilita encontrar una foto entre miles instantáneamente sin recorrer las carpetas en las que uno se imagina que tal foto podría llegar a estar… Por supuesto esto no ocurre mágicamente, se conseguirá si el criterio con que se han guardado las fotos es adecuado.

LR ofrece la posibilidad de organizar bien el material, si se emplea mal, también se puede armar un gran lío…

En definitiva Lightroom simplifica el flujo de trabajo del fotógrafo, e incluye en un solo programa tareas que de otro modo pueden requerir emplear dos o tres programas diferentes hasta llegar  a la imagen final.

Un resumen:

  1. Importar desde la tarjeta de la cámara y si se desea convertir el formato nativo a dng en la misma operación. De las fotos que se encuentran en la tarjeta LR distingue las que ya han sido importadas de las que aún no.
  2. Incorporar metadatos durante la importación, datos de toma, gps, palabras clave, esto representa que al ingresar al PC las fotos ya quedan ordenadas y en adelante, cualquier búsqueda resultará muy sencilla.
  3. Una vez realizada la importación, desarrollaremos el flujo de trabajo a través de diferentes módulos, cada uno de estos es equivalente a un programa independiente, al estar contenidos dentro de la misma estructura general se simplifica la manipulación de imágenes.
  4. Lightroom evita la duplicación innecesaria de archivos, podemos crear múltiples versiones de la misma imagen sin duplicar el mapa de bits.
  5. La importación puede realizarse automáticamente desde la toma, esto permite disparar la cámara desde la PC, y la imagen se visualiza inmediatamente en la pantalla del PC, se guarda en la ubicación elegida en el disco duro, y ya clasificada con palabras clave.

Lightroom es un programa complejo, no es intuitivo, si bien algunas funciones pueden descubrirse en la práctica, para obtener un buen resultado es necesario comprender su fundamento y poder configurarlo de acuerdo a cada necesidad.  En el taller desarrollamos los aspectos conceptuales y prácticos que permiten aprovechar los recursos de este programa que una vez asimilado, resulta el camino más simple y efectivo para resolver el flujo de trabajo fotográfico.

 

 

Primera producción del Taller de Modelo – Julio 2013

Algunas fotos de la primera producción en el taller de modelo realizado en julio de 2013. La modelo es Anabel Willie con su propio vestuario. Participaron: Ramiro Elizalde, Mavi Habil, Malu Habil, Nicolás Pereyra, Fernanda Ortiz, Leo Saran, Day Cisneros y Amanda Nara quien propuso la modelo y la idea estética. 

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Prueba de maquillaje y luz negra en la EAF

Participamos: Jazmine Pérez Paladino, Lula Tavanti, Vickii León, Aladana Belén Espanto, Lourdes Fuhr, Marcos Daniluk, Nicolás Frigerio, Marcos Daniluk, Nacha Serra, Emiliano Covello, Gabriela Bonafuz, Laura Antonelli, Enrique Constantini. El maquillaje más cuidado lo realizó Lula Tavanti a Jazmine y MArcos.  Después ganaron el juego y las manchas.

 

Taller de Modelo para la Escuela de Fotografía Creativa, junio de 2012

Participaron: María Victoria Aranda, Gonzalo Arribas Gandulfo, Mariela Cirer Lesta, Nicolas Dartsch, Lara Echarte, Juan Manuel Laurens, Josefina Madero, Gabriela Perez, Celeste Prezioso, Natalia Celeste Rubinstein, Rocío Saura, Natalia Zaidman y Martina Szklar Boblansky. Dirección: Carlos Fumagalli.

Muchas gracias Nicole Picon, por su muy buen aporte como modelo de esta producción.

Experimentando con luz en movimiento

Primer producción del taller de modelo realizado con alumnos de la Escuela de Fotografía Creativa en Junio de 2012, la creación de la imagen es grupal, las tomas fueron realizadas por distintos alumnos, con mi coordinación y dirección.

Participaron: María Victoria Aranda, Gonzalo Arribas Gandulfo, Mariela Cirer Lesta, Nicolas Dartsch, Lara Echarte, Juan Manuel Laurens, Josefina Madero, Gabriela Perez, Celeste Prezioso, Natalia Celeste Rubinstein, Rocío Saura, Natalia Zaidman y Martina Szklar Boblansky a quien además agradecemos mucho su excelente participación como modelo.